Kerkrade (Holanda), 29 jun (EFE).- La selección de Nigeria será el rival de Argentina en la final del Campeonato del Mundo sub-20, que se disputa en Holanda, tras derrotar con contundencia (0-3) a Marruecos en un encuentro en el que los centroafricanos hicieron valer su superioridad física y la mayor convicción en la victoria.
Nigeria trató de imponer su ritmo alocado desde el pitido inicial, un arma que el conjunto de Samson Siasia ha convertido durante este campeonato en un estilo de juego que margina toda rigidez táctica.
Frente a ello, los marroquíes apostaban por tapar las acometidas rivales con serenidad y control del juego, es decir, con un fútbol totalmente antagónico. En estas lides, era vital la implicación de sus dos hombres más talentosos, Tiberkanine y El Zhar, que supieron leer perfectamente los primeros compases del encuentro.
Pero el empuje, la fuerza, la rapidez, el ímpetu e incluso la anarquía nigeriana se convirtieron en un vendaval casi incontrolable. Primero avisaron con lanzamientos lejanos que apenas pusieron en peligro la meta de Bourkadi; y luego llegaron las dos amenazas explícitas, primero en un libre directo de Taiwo y después con un balón muerto en el punto de penalti que Owoeri lanzó a la grada.
La insistencia tuvo su premio en el minuto 34. Taiwo, de nuevo descolgado de su posición de lateral izquierdo, se topó con otra posibilidad de torpedear el marco marroquí y su disparo cruzado desde fuera del área fue incontestable para Bourkadi.
El gol sirvió para despertar al conjunto norteafricano, muy inocente en defensa y precipitado en el título ofensivo.
Tras el descanso Marruecos salió con mayor convicción en busca del empate. Sin embargo, fueron los nigerianos quienes pudieron marcar: Adeleye estrelló su remate de cabeza en el larguero y, unos instantes después, el lateral Adefemi se encontró con el mismo obstáculo en un lanzamiento de falta.
Y como si el guión de la primera parte se repitiera, de nuevo uno de los carrileros volvía a convertirse en goleador. Adefemi, libre de marca en el segundo palo, hacía el 0-2 en un saque de esquina.
Poco después, Ogbuke aprovechó un rechace del portero marroquí para sentenciar a placer un partido que se llevó el equipo que con más convicción buscó la victoria. En los últimos minutos Nigeria pudo ampliar su cuenta ante la impotencia y los malos modos de su rival, que terminó con nueve jugadores sobre el terreno de juego.
0. Marruecos: Bourkadi; El Amrani, Benzoukane, Rabeh, El Ahmadi (Zouchou, min.60); Benzouien, Bendamou, Tiberkanine (Benjelloun, min.74), Doulyazal; El Zhar y Iajour.
3. Nigeria: Vanzekin; Taiwo, Apam, Adefemi, Adeleye; Ogbuke, Mikel (Anubi, min.92), Abwo (Bazauye, min.69), Kaita (Adedeji, min.85), Owoeri; e Isaac.
Goles: 0-1, min.34: Taiwo; 0-2, min.70: Adefemi; 0-3, min.75: Ogbuke.
Arbitro: Jorge Larrionda (Uruguay). Amonestó a El Amrani y Doulyazal por el conjunto marroquí y a Kaitia y Apam por los nigerianos. Expulsó con roja directa a Iajour (min.80), por agresión, y por doble amonestación a Doulyazal (min.90).
Incidencias: partido correspondiente a las semifinales del Campeonato del Mundo sub-20 que se está celebrando en Holanda, disputado en el estadio Parkstad Limburg ante unos 18.000 espectadores. El encuentro estuvo detenido en varias ocasiones por el lanzamiento de objetos al portero nigeriano. EFE