
GOLF
Norman:"Si Sergio me lo pidiera le diría como ganar un grande"
2006/10/10 18:04:00 DEP
Madrid, 10 oct (EFE).- El australiano Greg Norman nunca ha estado
tan unido como ahora a España y, en concreto, al mejor golfista
nacional de la actualidad, Sergio García. El "Tiburón Blanco", de 51
años, disputa desde el viernes su primer torneo sénior en España, el
Campeonato nacional en el campo castellonense del Mediterráneo en
Borriol, la casa del novio de su hija Morgan-Leigh, el joven de 26
años Sergio.
Norman y García se llevan un cuarto de siglo. El australiano fue
número uno durante cuatro temporadas distintas y jugando a ambos
lados del Atlántico. El único hasta la fecha que lo ha logrado. Ganó
la Orden de Mérito en 1982 y encabezó la lista de ganancias en
Estados Unidos en 1986, 1990 y 1995. Además, su palmarés presenta 84
victorias en todo el mundo, incluidos dos títulos de Grand Slam, los
Open Británicos de 1986 y 1993.
García es en la actualidad el noveno mejor jugador del mundo y
sigue en camino de convertirse en el número uno, pero aún no ha sido
capaz de conquistar uno de los cuatro torneos de "Grand Slam" que se
disputan cada año, que en este deporte supone algo así como lograr
el doctorado.
"Sergio nunca me ha pedido consejo de cómo ganar un "Grande".
Pero si me lo pidiese le daría información al respecto. Sergio tiene
la habilidad necesaria para conseguirlo. Sólo le falta confianza.
Pero de esto prefiero hablar en privado", comentó Norman ante una
nube de informadores reunidos en Madrid en torno a su figura, la de
uno de los mejores jugadores de golf de todos los tiempos que jugará
en Borriol su quinto torneo del año.
Norman, con sus impecables 82 kilos en su esqueleto de 1,83 de
estatura, repasó las cuatro esquinas del deporte del golf. Avisó de
los peligros de no frenar el avance de las nuevas tecnologías
aplicadas a palos y bolas, del daño que puede suponer para el golf
global la enorme distancia entre el circuito americano y el resto
por culpa de los contratos televisivos, echó de menos figuras
carismáticas en los campos de golf como Lee Trevino -dijo que Sergio
tiene algo de ello- y se mostró sorprendido por el crecimiento de
los premios en Estados Unidos, que el año que viene alcanzará la
cifra récord para un solo torneo de 10 millones de dólares.
"El golf es un negocio, pero mucho cuidado con ese crecimiento.
Hay que encontrar un techo. A los jugadores les encanta la idea de
jugar por esa bolsa, pero debieran pensar más en el futuro de este
deporte, en sus hijos", advirtió el "Tiburón Blanco".
Norman, no obstante, forma parte ya de este negocio global del
golf. El australiano fue un próspero jugador de golf, pero se hizo
multimillonario poco después. Diseña campos de golf -en España
prepara cuatro proyectos-, creó su propia línea de ropa y, de vez en
cuando, disputa algún torneo de golf oficial.
"He tenido muchísima suerte en mi vida. Con 24 ó 25 años no
soñaba con nada de esto, con lo que golf me ha dado. Soy un hombre
afortunado y estoy por ello agradecido. Es posible que muchos
jugadores hubiesen cambiado sus carreras por la mía", señaló.
"Ahora sólo me entreno para preparar estos torneos. No sé qué
resultado puedo hacer", comenta Norman, quien hace tan sólo tres
años firmó 69 golpes en la primera ronda del Open Británico
disputado en el Royal St.George que le llevó de inicio al segundo
lugar.
Norman, una leyenda viva, estará desde el viernes en el campo del
Mediterráneo, ¿en casa de su futuro yerno? "La relación entre mi
hija y Sergio les concierne sólo a ellos. Juntos parecen muy
felices. Veremos...". EFE