Jorge Figueroa
Montevideo, 12 may (EFE).- A dos jornadas para finalizar el torneo Clausura uruguayo el título parece un "pulso" entre el Peñarol y el River Plate, con el Defensor, campeón del Apertura, en una cómoda espera para definir luego el título de la Liga.
El Peñarol ganó el domingo el clásico frente al Nacional por 4-2 y de manera más clara en el desarrollo del partido de lo que señala la diferencia en el marcador final.
Los futbolistas del Nacional lucieron malhumorados desde el inicio del partido y el equipo terminó con ocho futbolistas tras sufrir tres expulsiones, dos de ellas por agresiones e insultos a Carlos Bueno, centro delantero del Peñarol.
El 'loco' Bueno, como se le conoce, con su juego y postura, contribuyó a alterar los nervios de varios rivales que se dejaron llevar por la ira y a quienes el colegiado Jorge Larrionda, considerado el mejor del país, expulsó por su indisciplina.
Con su victoria, el Peñarol le quitó al Nacional la condición de líder y le propinó un segundo duro revés en la misma semana, tras la derrota por 0-2 frente al brasileño Sao Pualo que supuso la eliminación en los octavos de final de la Copa Libertadores de América 2008.
El Peñarol viene en ascenso tras un mal comienzo del torneo Clausura que supuso, incluso, la destitución del entrenador Gustavo Matosas y su sustitución por Mario Saralegui.
El equipo, que se reforzó con futbolista de trayectoria como el defensa Darío Rodríguez, el centrocampista Ruben Olivera, y el delantero Fabian Estoyanoff, provenientes de Alemania, Italia y España, respectivamente, ganó ochos de los últimos nueve partidos y con esa racha repuntó en la clasificación hasta el primer lugar.
El Peñarol y el River Plate suman 31 puntos a falta de dos jornadas para terminar el torneo.
El River Plate, con el polémico Juan Ramón Carrasco como estratega, se mantiene como la revelación del torneo y el sábado le ganó por 2-1 y con un gol en el último minuto al colista Fénix tras jugar desde el primer tiempo con 10 futbolistas.
Con una plantilla en la que abundan los jóvenes y que creen "de manera ciega" en su entrenador, los riverplatenses tienen la ilusión de ganar, por primera vez en su historia, el título de la Liga.
Esas aspiraciones se basan, especialmente, en el poderío ofensivo del equipo con 44 goles marcados en 13 partidos, un promedio superior a los tres goles por encuentro y con tres futbolistas entre los máximos goleadores del campeonato.
En las dos últimas jornadas el Peñarol se enfrentará con el Tacuarembó (17 puntos) y el Rampla Junios (13) y el River Plate con el Montevideo Wanderers (20) y el Juventud (13), rivales que en lo previo no deberían suponer demasiados problemas.
El camino aparece bastante despejado para que se mantengan como líderes y deban definir el título del Clausura en finales.
Mientras, el Defensor (27 puntos), campeón del Apertura y que el pasado fin de semana se aseguró el primer lugar de la tabla anual (suma de Apertura y Clausura) tras vencer por 5-3 al Miramar Misiones, aguarda la definición para conocer su rival en las finales por el título liguero.
El Defensor, dirigido por Jorge 'Polilla' Da Silva, por su doble condición de campeón del Apertura y equipo con más puntos acumulados en la temporada, ganó al derecho de tener dos opciones en las finales ligueras.
Jugará con el campeón del Clausura al mejor de tres partidos y si suma más puntos será el campeón de la Liga, pero si es superado en esa primera instancia, tendrá una segunda oportunidad, también al mejor de tres partidos, para definir el título liguero. EFE jf/jb