
AUTOMOVILISMO-BRASIL (Semblanza)
Bruno Senna, el chico que corre a la sombra del inmortal Ayrton
2006//31 22::00 DEP
Hernán Bahos
Río de Janeiro, 31 mar (EFE).- Bruno Senna ganó hoy su primera
prueba en la Fórmula 3 en Australia, el mismo escenario donde hace
doce años triunfó por última vez su tío, el inmortal Ayrton Senna.
Quienes han visto correr al chico de veintidós años dicen que
exhibe los mismos rasgos que mostraba en las pistas el tres veces
campeón de Fórmula Uno muerto el 1 de mayo de 1994: concentración,
frialdad, silencio, observación, perspicacia.
Bruno Senna conquistó hoy en Melburne la segunda de las cuatro
pruebas de Fórmula 3 que componen el Gran Premio de Australia, poco
después de los entrenamientos libres de la Fórmula 1.
La última vez que ganó su tío fue, precisamente, en el Gran
Premio de Australia, disputado el 7 de noviembre de 1993 en la
ciudad de Adelaide.
La victoria de Bruno coronó una jornada en la que todo le salió
perfecto: partió en el tercer puesto y en apenas media vuelta tomó
el control que jamás escapó de sus manos.
Un panorama distinto al vivido el jueves, cuando su triunfo fue
frustrado en el penúltimo giro por un violento impacto en la parte
trasera de su monoplaza.
El piloto de la escudería Raikkonen Robertson Racing cruzó la
meta en el cuarto puesto y sostenido apenas en tres neumáticos,
aunque se quedó con el tercer escalón del podio debido a la sanción
impuesta a su "verdugo" Martin Trimble.
Beco, como Bruno llamaba de niño a su tío Ayrton, le aportó el
ADN de la velocidad que corre por sus venas.
La relación entre los dos terminó cuando Bruno tenía diez años y
Ayrton colisionó su Williams a 300 kilómetros por hora en la curva
Tamburello, del circuito italiano de Imola, el 1 de mayo de 1994.
Dos años después de la muerte del campeón mundial de Fórmula Uno
en las temporadas de 1988, 1990 y 1991 murió en Sao Paulo el padre
de Bruno en un accidente de motocicleta.
La tragedia familiar impuso al joven un "embargo" de casi diez
años lejos de las pistas de kart, por decisión de su abuelo Milton y
su madre, Viviane.
En 2004 Bruno volvió a correr pruebas de kart, pero su
privilegiado biotipo y la fractura de seis costillas le obligaron a
buscar nueva dirección en el automovilismo.
El ex piloto austríaco Gerhard Berger lo acogió en el equipo de
Fórmula 3 del que es accionista y quienes han visto los avances de
la nueva promesa brasileña de la velocidad vaticinan que en 2008
podrá irrumpir en la Fórmula 1.
El joven de 180 centímetros de estatura vive en Londres, dedicado
de lleno a su escudería, seguro de que la próxima temporada se
abrirá espacio en la Fórmula 2, esa sí, el trampolín de la elite del
automovilismo, donde su tío se tornó leyenda.
Un reciente reportaje publicado por la revista "Epoca" señala que
la familia de Bruno gasta alrededor de un millón y medio de dólares
por año para sustentarlo en el Raikkonen Robertson Racing.
La "copia de Ayrton", como lo ha definido Berger, ha declarado a
la prensa brasileña que su máxima ambición no terminará con su
llegada a la Fórmula Uno. "Quiero es superar a todo el mundo",
apostilló.
Ayrton Senna, que corría y murió tratando de cumplir el mismo
objetivo, enseñó a su devotos en las mañanas de domingo a desafiar
las probabilidades, romper marcas y superar límites. EFE