
ALEMANIA 2006-SUPLENTES (Artículo)
Los suplentes de lujo nunca están contentos
2006//09 11::00 DEP
Nemesio Rodríguez
Berlín, 9 jul (EFE).- Los suplentes de lujo nunca están contentos
y mucho menos en un Mundial de fútbol, el escaparate que cada cuatro
años puede convertir una carrera normal en un baile de ofertas
millonarias.
Los entrenadores de fútbol saben que es más difícil contentar a
los suplentes que a los titulares. Las tensiones salen del
banquillo, donde la impaciencia anima a las críticas.
Francia debutó contra Suiza con un raquítico empate a cero y
David Trezeguet, uno de los goleadores de los "bleus", no dudó en
criticar el planteamiento defensivo del seleccionador, Raymond
Domenech.
"Hay que fijarse en Brasil. Tienen a Kaká, Ronaldinho, Ronaldo y
Adriano. Los ponen a todos y nadie hace preguntas", dijo al día
siguiente del partido.
La consecuencia fue que Domenech siguió sin contar con
"Trezegol", que ha marcado 32 goles en 65 partido internacionales, y
sólo la sanción de Zinedine Zidane por dos amarillas abrió la puerta
a su titularidad ante Togo. Los "bleus" ganaron 2-0, ninguno de
Trezeguet. Volvió al banquillo.
El delantero portugués Nuno Gomes, de 30 años, 24 goles en 55
partidos internacionales, vio el gran Mundial de su selección -un
inesperado cuarto puesto- en el banquillo.
En una ocasión, el seleccionador Luiz Felipe Scolari le dijo que
calentara. Pasaron los minutos y nada. Las cámaras enfocan su
aniñado rostro: mira ansioso a "Felipao" como si le suplicara "hazme
jugar". No tuvo suerte.
Tuvo su oportunidad en el partido contra Alemania por el tercer y
cuarto puesto. Entró en el campo en el minuto 70 y en el 88 se lanzó
en plancha para cabecear un centro de Luis Figo, el del honor
portugués en la derrota por 3-1.
"Esperaba haber jugado más", se lamentó el delantero del Benfica.
Para un suplente, entrar y marcar un gol no tiene precio. Se
grita el gol con la voz de la revancha, que suele tener tonos muy
altos.
El español Raúl llegó al Mundial con la vitola de estrella de las
"furias rojas", pero al principio no fue titular, aunque su salida
en el minuto 46 del segundo encuentro contra Túnez fue providencial.
Su gol en el minuto 71 igualó el marcador. España ganó 3-1.
Siguió de titular ante Arabia Saudí hasta el minuto 46 en que
dejó pasó a David Villa. En el partido de octavos, última etapa de
las "furias" en Alemania 2006, conservó el puesto pero fue cambiado
en el 54 después de una pobre actuación. España perdió por 3-1.
Raúl explicó siempre su suplencia como algo normal, aunque la
expresión de su cara en el banquillo parecía indicar que la
procesión iba por dentro. "El seleccionador ha buscado en cada
partido lo mejor", dijo en una ocasión.
La situación más esquizofrénica la vivió el inglés Wayne Rooney.
El técnico Sven-Goran Eriksson lo sacó de titular en el duelo, ya
sin trascendencia, contra Suecia. Lo retiró en el 69. "Roo" lo
encajó fatal. Golpeó la visera del banquillo, se quitó las botas y
las tiró al suelo con furia.
"No hay que culparle. Tenía ganas de hacerlo bien y no le
salieron las cosas", dijo Eriksson a modo de excusa.
Oliver Neuville también experimentó sensaciones contradictorias.
Jurgen Klinsmann lo envía al campo en el minuto 71 de los octavos
contra Polonia, con el partido -el segundo de su grupo- empatado a
cero.
El jugador del Borussia Moenchengladbach, de 33 años, anotó en el
minuto 91 y clasificó a Alemania para octavos. Luego, volvió a la
suplencia, como le ocurrió a Ahn Jung-Hwan, anotador del tanto que
dio la victoria a Corea del Sur contra Togo por 2-1.
Entre las historias de los suplentes en el Mundial, pocas hay tan
curiosas como la de Salvatore "Totó" Schillaci en Italia"90.
En su primer partido, Italia pasó muchos apuros contra Austria
hasta el minuto 74 cuando "Totó" marca el gol de la victoria sólo
tres minutos después de dejar el banquillo.
Siguió de suplente contra Estados Unidos y la lesión de Gianluca
Vialli le hizo recuperar la titularidad que ya no perdió en el
recorrido de la "azzurra" hasta su eliminación (por Aergentina) en
semifinales.
"Totó" Schillaci comenzó de suplente y al final fue el máximo
anotador del Mundial, con seis goles. EFE