Ginebra, 7 jun (EFE).- La Confederación Helvética aprovechará la Eurocopa de Fútbol 2008, que comenzó hoy, para tejer una amplia e intensa estrategia diplomática con un alto grado de discreción.
Tal y como dicta la tradición, Suiza mantiene en el máximo secreto los contactos políticos que los siete miembros del Consejo Federal, el gobierno colegiado que rige el país, mantendrán durante los 15 días que dure el torneo.
Una de la más activas ha sido la ministra de Comercio, Doris Leuthard, quien va aprovechar la ocasión para evaluar e intentar dar un impulso a las negociaciones de la Ronda de Doha de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Para ello invitó al ministro de Asuntos Exteriores brasileño, Celso Amorim, a un encuentro previo al partido Portugal-Turquía que tuvo lugar hoy en Ginebra.
Amorim ha tenido ocasión de reunirse recientemente en París y en Roma con sendos homólogos, entre ellos dos de los actores más cruciales de la Ronda, el comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson, y la secretaria de estado estadounidense de Comercio, Susan Schwab.
La Ronda de Doha se negocia desde hace siete años y aunque durante el 2008 se ha avanzado considerablemente, los diplomáticos ven difícil que las conversaciones concluyan durante este año.
Amorin y Leuthard conversaron y posteriormente se trasladaron al estadio de Ginebra, donde ya estaban esperando los ministros de Asuntos Exteriores de Turquía y Portugal, Ali Babacan, y Luís Amado, respectivamente.
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, fue invitado también al partido Portugal-Turquía, al que asistió tras haber visto la primera parte del partido inaugural, el Suiza-República Checa en Basilea.
Por su parte, la cancillería helvética, intentó convencer a los presidentes de Francia, Nicolas Sarkozy, y de Italia, Silvio Berlusconi, para que asistieran al partido que sus dos selecciones disputarán el martes 17 en Zúrich, pero ambos rechazaron alegando que el torneo estará aún en una fase muy preliminar.
No obstante, se espera que conforme avance el torneo, otras figuras políticas sean invitadas a los partidos de sus selecciones y el gobierno aproveche para mantener contactos políticos con ellos.
El Consejo Federal ofreció hoy una recepción a la que invitaron a 150 personalidades políticas y deportivas, entre las que destacó el canciller austríaco, Alfred Gusenbauer, y la ministra austríaca de Asuntos Exteriores, Ursula Plassnik.
José Manuel Barroso asistió, así como todos los embajadores de los 16 países que participan en la Eurocopa que también fueron invitados.
Asimismo, el presidente de la UEFA y ex futbolista francés, Michel Platini, participó del evento, junto al presidente de la FIFA, el suizo Joseph Blatter.
En la calle, el fervor por fin llegó, tras meses en que los suizos no demostraban ningún tipo de afección por el tercer mayor torneo mundial.
El viernes, las "millas de los aficionados" de las cuatro ciudades sede se abrieron al público. Y aunque la lluvia que cae incesante desde hace dos semanas deslució un poco las festividades, no impidió que miles de personas bailaran al son de los múltiples conciertos que allí tuvieron lugar.
El sábado, las calles de Basilea y Ginebra ya lucían distintas, dado que los aficionados desplazados desde sus lugares de origen pululaban portando banderas e insignias, coreando a sus selecciones y ambientando la ciudad. EFE